8 MITOS SOBRE LA LACTANCIA MATERNA

8 MITOS SOBRE LA LACTANCIA MATERNA
Escrito por Jenna Weigner MSM, CPM, partera profesional certificada MSM (masters of science in midwifery) y CPM (Certified professional midwife)

Se ha demostrado que amamantar es algo positivo para la madre y el bebé, sin embargo, hay muchos mitos alrededor del tema que preocupan a muchas mamás. A continuación, aclaramos algunos de ellos:

  1. Mito: Tengo que preparar mis pezones durante el embarazo para poder dar pecho sin problema cuando nazca el bebé.

Realidad: estamos hechos para amamantar, eso incluye maneras naturales en que el cuerpo se prepara a si miso para la lactancia. Producimos aceites lubricantes que ayudan a la piel a superar la fuerza de un bebé amamantando. Cuando pasamos entonces, un cepillo o trapo áspero (esponja) o ponemos alcohol para “preparar” los peones antes de la lactancia, estamos en realidad causando daño a nuestra piel, haciéndola más susceptible a ampollarse, agrietarse y estar adolorida una vez tengamos a un bebé alimentándose cada dos horas.

  1. Mito: Es normal que la lactancia duela siempre y a veces ¡DEMASIADO!

Realidad: No. Dar pecho no debería ser doloroso, especialmente después de los 5 segundos iniciales de agarre. Definitivamente nunca debería haber sangrado. Si continuamente estás sintiendo dolor cada vez que amamantas, separa a tu bebé e intenta de nuevo un buen agarre. Un mal agarre genera dolor en los pezones y puede dañarlos. La mayoría de este dolor puede prevenirse, arreglarse o curarse tan solo con un mejor agarre de tu bebé. Contacta a un experto en lactancia en tu localidad si necesitas mayor ayuda. Pone al pezón crema de lanolina pura o tu propia leche  para ayudar a tu piel a sanar después de cada toma.

  1. Mito: No debo tener suficiente leche si mis pechos se sienten blandos o si mi bebé llora mucho.

Realidad: existen únicamente dos maneras para evaluar cuanta leche está recibiendo tu bebé: pañales de caquita /orina y ganancia de peso. Después de unas semanas tu cuerpo regula la cantidad adecuada de leche que necesita producir, y muchas veces tus pechos se sentirán blandos todo el tiempo. Esto no es un señal de cuánta leche estás produciendo. Igualmente, los bebés muchas veces lloran por razones diferentes al hambre.  Si su peso es adecuado y tienen bastantes pañales de orina, significa que están recibiendo suficiente comida.

  1. Mito: Debería alimentar a mi bebé cada 3 horas y nunca antes de este tiempo. Es importante generar rutinas de alimentación lo más pronto posible.

Realidad: Los estómagos de los recién nacidos son extremadamente pequeños y pueden digerir rápidamente la leche materna exclusiva. Además, si tu bebé está pasando por un brote de crecimiento querrá amamantar con mayor frecuencia. Permitir que tu bebé se alimente a “demanda”, cuando él quiera el tiempo que así lo desee, comunica a tu cuerpo cuánta leche necesita y ¡tu cuerpo producirá exactamente esa cantidad! Dar pecho a demanda durante los dos primeros meses de vida permitirá a tu cuerpo establecer un abastecimiento de leche a largo plazo para los meses siguientes.

  1. Mito: Tengo que hacer eructar (sacar chanchitos) a mi bebé siempre después de dar pecho, incluso si están pacíficamente dormidos.

Realidad: ¡No! Si tu bebé está dormido en el pecho, déjalo dormir y aprovecha tú y regálate una siesta para tí. No hay aire que los bebés puedan ingerir dentro del pecho, lo cual hace generalmente amamantar mucho más fácil para sus pequeñas barriguitas. Si tienen un gasecito que debe ser expulsado, lo sabrás ya que generalmente se despiertan con incomodidad.  Si ese es el caso,  con certeza puedes proceder a sacar los chanchitos a tu bebé.

  1. Mito: Necesito tomar mucha chicha, somo, leche, etc…para producir suficiente leche y debo evitar alimentos como cítricos, picante, cebolla, lácteos, verduras, etc… para evitar que a mi bebé le den cólicos.

Realidad: Después de haber vivido en muchas culturas, he encontrado que cada país (y bastante diferentes entre sí) tiene listas de alimentos que la madre no debería comer. No existe un consenso general entre los expertos en este tema, sobre lo que debe y no debe comer durante la lactancia.  La meta debe ser mantener una dieta sana y balanceada con suficientes vegetales, frutas y proteínas. Con una dieta saludable, muchas madres pueden despreocuparse de tener que alimentarse con ciertos alimentos para aumentar la producción de leche.

  1. Mito: No debería dar pecho si me siento ansiosa, triste, deprimida, abrumada, enojada, etc… ya que puedo pasar todas estas emociones negativas a través de mi leche al bebé y éste puede enfermar.

Realidad: Es verdad que nuestros niños se dan cuenta frecuentemente de nuestras emociones, pero no es cierto que estas emociones puedan transmitirse a través de la leche,  enfermarlos o puedan hacerlos sentir de la misma manera. Pasar tiempo dando pecho, incluso cuando nos sentimos tristes o ansiosas nos permite realmente sentirnos más conectadas con nuestros bebés y permite producir más Oxitocina, la hormona del amor.

  1. Mito: Tengo que dejar la lactancia porque estoy tomando medicamentos/estoy enferma.

Realidad: Hay un lista muy muy corta de medicamentos con son incompatibles con la lactancia y muchos de éstos pueden ser sustituidos por otros seguros. Consulta con tu doctor si puedes cambiarte a alternativas de medicamentos amigables con la lactancia. De igual manera puedes revisar tu misma en internet en la página www.e-lactancia.org cualquier medicamento que te prescriba tu doctor. Cuando estás enferma, es realmente beneficioso para tu bebé que continúes con la lactancia. Tu bebé recibirá protección de la enfermedad de tu sistema inmune a través de la leche, previniendo que enferme o ayudando a combatirla más rápidamente con anticuerpos.

 

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17 noviembre, 2017 / by / in ,

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